No lo entiendo, en serio. Todavía hoy, a estas alturas, la gente tiene miedo de los lobos. Es algo que me supera. Pero, yo me pregunto: ¿Cómo puede ser? ¿No habrá mayores peligros en el mundo que un simple lobo? Parece que no sirvió de nada el trabajo de Félix Rodríguez de la Fuente. Un gran profesional este Félix, qué documentales hacía. Muy bonitos. Y nos enseñó tantas cosas sobre los lobos. Gran hombre, este Félix. Lástima que muriera tan joven. Pero volvamos a mi tema, volvamos, que a estas edades, uno se despista con facilidad: ¿Cómo puede ser que la gente tenga tanto miedo a los lobos? El otro día, sin ir más lejos, dos mujeres del pueblo paseaban hacia la montaña y una le preguntó a la otra con voz temblorosa: “¿Y si nos encontramos con un lobo y nos ataca?”. La otra mujer no contestó. No sé si por miedo, por desconocimiento o por indignación. Yo no me lo explico. Tantas escuelas, tantos libros, tantos documentales, tantos estudios y, todavía, no sabemos que a lo que más...