En la fase inicial del confinamiento, cuando salía de casa a comprar comida, me encontraba con calles desiertas. Algunos animales se cruzaban en mi camino, dejándome claro que, para ellos, la vida continuaba. De esos encuentros surgió esta historia, una pequeña fábula, que se fue fraguando en mí hasta crear un mundo lleno de magia y esperanza. Crear ese mundo me ha ayudado a sentirme mejor. Me ha ayudado a creer que todavía es posible cambiar las cosas. Capítulo 1: Un encuentro extraño —¿Dónde están las niñas? —maullaba el gato negro, mientras caminaba sigiloso por el patio del colegio desierto. —¿Dónde están los niños? —piaba la delicada golondrina, surcando el cielo sobre el parque solitario. —¿Dónde están las risas? —pensaba la tortuga del estanque, mientras miraba la plaza llena de bancos vacíos. —¿Dónde está la gente? —se preguntaban los animales. Esa misma noche, el gato, la golondrina y la tortuga se encontraron en la plaza mayor. Era un encuentro in...